Vitamina A. Tiene miles de compuestos, son los carotenoides, que dan a la fruta y verdura que los contiene ese característico grupo cromático que va desde el amarillo suave de los albaricoques hasta el rojo intenso del tomate, el pimiento o la fresa. La vitamina A protege la vista, la piel y las mucosas, además de su labor antioxidante.Mientras más fuerte sea el tono de la fruta o verdura, mayor contenido tendrá. La encontramos en la yema de huevo, en las vísceras como el hígado, en la leche y la mantequilla. Hay muchísimas verduras que la contienen, la zanahoria, batatas, sandia, uvas rojas, espinacas, y también contienen vitamina A el chocolate (mientras más porcentaje de cacao, mejor) y el té, entre otros alimentos.
Vitamina E. Ayuda a la acción antioxidante que se produce sobre las células grasas, como el colesterol "malo". También actúa contra algunas enfermedades oculares como las cataratas y algunos cánceres. Tiene la capacidad de recargarse con la ayuda de la vitamina C y multiplicar su acción. La podemos encontrar en las pipas de girasol, almendras, avellanas y nueces, germen de trigo, yema de huevo, arroz integral y legumbres, además de los vegetales de hojas verdes.
Vitamina C. La gran "bomba" antioxidante, hay que tener cuidado con la forma de cocinar los vegetales que la contienen, ya que el calor de la cocción destruye la vitamina C. La contienen en altas cantidades el perejil y la acerola, tras ellos, los cítricos (limón, naranja, mandarina, pomelo). Tomates, kiwi, espinacas, fresas, brócoli, melón, pimientos verdes y rojos son otros de los vegetales que la contienen.